En el complejo mundo laboral, el despido por causas económicas es una figura que genera numerosas dudas y, en ocasiones, situaciones de indefensión para el trabajador. Cuando una empresa alega razones económicas para finalizar una relación laboral, pero estas no están debidamente acreditadas o son falsas, nos encontramos ante lo que se conoce como despido por causas económicas no declaradas. Esta guía tiene como objetivo proporcionarte una hoja de ruta clara y detallada para que sepas cómo reclamar tu indemnización en estos casos, protegiendo tus derechos legítimos.
¿Qué es un despido por causas económicas y cuándo se considera «no declarado»?
El despido por causas económicas es una modalidad de extinción del contrato de trabajo que la empresa puede utilizar cuando atraviesa dificultades técnicas, organizativas o de producción. A diferencia del despido disciplinario, no se basa en una falta del trabajador, sino en necesidades de la empresa. Para que sea considerado procedente, la empresa debe demostrar la existencia real de esas causas. Sin embargo, en la práctica, muchas empresas utilizan esta figura de forma fraudulenta, alegando una situación económica adversa que no existe o que no cumple los requisitos legales. Es en estos casos cuando hablamos de un despido por causas económicas no declaradas o falsas, lo que suele convertir el despido en improcedente o incluso nulo.
La clave reside en la carga de la prueba. Según la ley, es la empresa quien debe demostrar ante un juzgado de lo social que las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción que alega son reales y suficientes. Si no puede hacerlo, el despido se calificará como improcedente, dando derecho al trabajador a una indemnización mayor o a la readmisión.
Diferencias clave entre un despido económico procedente e improcedente
Comprender la distinción es fundamental para saber qué puedes reclamar.
- Despido Económico Procedente: La empresa acredita plenamente la existencia de causas económicas. La indemnización legal es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
- Despido Económico Improcedente (cuando las causas no están declaradas o no se prueban): La empresa no logra demostrar las causas alegadas. En este caso, el trabajador puede optar entre una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades, o la readmisión en la empresa.
Por tanto, cuando las causas económicas no están debidamente declaradas o acreditadas, la balanza se inclina a favor del trabajador, quien tiene derecho a una indemnización significativamente más cuantiosa.
Primeros pasos tras la comunicación del despido
Recibir una carta de despido por causas económicas puede ser abrumador, pero es crucial mantener la calma y actuar con rapidez y estrategia.
- Recibe la Carta de Despido y Analízala: La empresa debe entregarte una carta por escrito donde detalle explícitamente las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción que invoca. Guárdala, ya que es el documento principal. Si la carta es vaga o no menciona causas concretas, ya es un primer indicio de que puede tratarse de un despido por causas económicas no declaradas.
- No Firmes Nada Inmediatamente: Bajo ninguna circunstancia firmes ningún documento, especialmente un finiquito, en el mismo momento de la notificación. Firmar el finiquito implica aceptar las condiciones de la extinción del contrato y puede suponer la renuncia a futuras reclamaciones.
- Revisa el Finiquito con un Experto: El finiquito debe incluir todos los conceptos que te corresponden: salarios pendientes, indemnización, vacaciones no disfrutadas y la parte proporcional de las pagas extras. Es fundamental que un abogado laboralista lo revise antes de que lo firmes.
- Busca Asesoramiento Legal Especializado de Inmediato: Este es el paso más importante. Contacta con un abogado especializado en derecho laboral. Él podrá analizar tu caso, evaluar si la empresa puede probar las causas alegadas y guiarte sobre la mejor estrategia para reclamar la indemnización que realmente te corresponde.
Cómo impugnar el despido y reclamar tu indemnización
Si, tras el asesoramiento, decides que el despido es improcedente porque las causas económicas no están declaradas de forma válida, el siguiente paso es la impugnación del despido.
- Presentación de la Demanda: Tu abogado laboralista preparará y presentará una demanda ante el Juzgado de lo Social correspondiente. El plazo para presentarla es de 20 días hábiles desde la fecha del despido. ¡No pierdas este plazo, es fatal!
- El Juicio y la Carga de la Prueba: Durante el juicio, el principio rector es que la carga de la prueba recae sobre la empresa. Esto significa que son ellos quienes deben presentar la documentación (balances de pérdidas, informes, etc.) que demuestre la situación económica crítica que justifica el despido. Tu abogado se encargará de rebatir esa prueba, argumentando que las causas económicas no están suficientemente acreditadas.
- La Sentencia: El juez, tras valorar las pruebas, emitirá una sentencia. Si determina que la empresa no ha probado suficientemente las causas, declarará el despido improcedente. En ese momento, tú decidirás si prefieres la readmisión o percibir la indemnización de 33 días por año.
Estrategias para demostrar que las causas económicas no están declaradas
Tu abogado laboralista no se limitará a esperar a que la empresa no pruebe su caso. Existirán estrategias activas para demostrar que se trata de un despido por causas económicas no declaradas.
- Solicitar Documentación Empresarial: Se puede solicitar al juzgado que requiera a la empresa la presentación de documentos contables específicos de los últimos años para analizar su evolución real.
- Contrastar con la Realidad del Mercado: Si la empresa está obteniendo beneficios, realizando nuevas contrataciones o expandiéndose, será muy difícil que justifique una situación económica negativa.
- Testigos y Circunstancias: A veces, declaraciones de otros trabajadores o circunstancias internas (como la falta de preaviso de crisis) pueden ayudar a demostrar la falta de veracidad de las causas alegadas.
Consecuencias para la empresa en caso de fraude
Utilizar de forma fraudulenta un despido por causas económicas no sale gratis para la empresa. Además de tener que abonar la indemnización más elevada por despido improcedente, se enfrenta a otras consecuencias:
- Inspección de Trabajo: El caso puede derivarse a la Inspección de Trabajo, que puede iniciar un procedimiento sancionador contra la empresa por infracción laboral.
- Daños y Perjuicios: En algunos casos extremos, si se demuestra la mala fe, el trabajador podría reclamar una indemnización adicional por los daños y perjuicios causados.
La importancia del abogado especializado en el proceso
Enfrentarse a un despido por causas económicas no declaradas es un proceso complejo donde los detalles marcan la diferencia. Un abogado laboralista con experiencia no solo te guiará en los pasos form


Deja una respuesta