En un mundo cada vez más globalizado, donde las personas residen, trabajan y poseen bienes en diferentes países, las herencias internacionales se han convertido en una cuestión de gran relevancia jurídica. Este artículo analiza en profundidad la normativa aplicable a estas complejas situaciones sucesorias, abordando los distintos sistemas legales y los mecanismos para determinar qué ley rige la distribución del patrimonio de una persona fallecida con elementos de extranjería.
¿Qué es una Herencia Internacional?
Una herencia internacional o sucesión transfronteriza se configura cuando concurren elementos que conectan la sucesión con más de un Estado. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando el causante (la persona fallecida) tenía su última residencia habitual en un país diferente a su nacionalidad, o cuando los herederos residen en distintos Estados. La situación más común, y que genera mayor complejidad, es cuando los bienes que componen la masa hereditaria se encuentran localizados en jurisdicciones diferentes. Por ejemplo, una persona de nacionalidad española que reside permanentemente en Francia y posee una cuenta bancaria en Suiza y un inmueble en Italia. En estos casos, la primera y fundamental pregunta es: ¿qué ley se aplica para determinar quiénes son los herederos y cómo se distribuyen los bienes?
Sistemas para Determinar la Ley Aplicable
Históricamente, los distintos países han desarrollado dos sistemas principales para determinar la normativa aplicable a una herencia internacional. La elección entre uno u otro tiene implicaciones profundas en el resultado final de la sucesión.
El primer sistema es el de la unidad de la sucesión. Bajo este principio, una sola ley regula la totalidad de la herencia, con independencia de la naturaleza de los bienes y de su ubicación geográfica. El punto de conexión más utilizado en este sistema es la última residencia habitual del causante. Países como Alemania, Reino Unido y Estados Unidos (en la mayoría de sus estados) siguen este enfoque. La gran ventaja de este sistema es la simplicidad, ya que se evita la fragmentación de la herencia y la aplicación de múltiples leyes.
El segundo sistema es el de la scission o fragmentación de la sucesión. Este modelo distingue entre los distintos tipos de bienes que componen el patrimonio. Por lo general, aplica una ley diferente para los bienes muebles (cuentas bancarias, coches, acciones) y para los bienes inmuebles (terrenos, viviendas). Para los bienes muebles se suele aplicar la ley del domicilio del causante, mientras que para los bienes inmuebles se aplica la ley del lugar donde se encuentran situados (lex rei sitae). Este sistema, más tradicional, puede generar inseguridad jurídica al someter una única herencia a varias jurisdicciones.
El Reglamento Europeo de Sucesiones
Con el objetivo de armonizar y simplificar las herencias internacionales dentro de la Unión Europea, entró en vigor en 2015 el Reglamento Europeo de Sucesiones (Reglamento UE 650/2012). Este texto legal es de aplicación directa en todos los Estados miembros (excepto Dinamarca, Irlanda y Reino Unido) y ha establecido un marco común para resolver los conflictos de ley. La principal innovación del Reglamento es que establece como criterio general la aplicación de la ley de la última residencia habitual del causante para gobernar la totalidad de su sucesión, promoviendo así el principio de unidad de la sucesión.
Sin embargo, el Reglamento introduce una figura de gran importancia: la profesión iuris. Esta facultad permite al causante elegir que se aplique a su sucesión la ley de la nacionalidad que poseía en el momento de realizar la elección o en el momento de su fallecimiento. Esta elección debe constar de forma expresa en un testamento o en un acuerdo sucesorio. La profesión iuris es una herramienta de planificación sucesoria fundamental para quienes, residiendo en un país, desean que su herencia se rija por la ley de su país de origen.
Además, el Reglamento crea el Certificado Sucesorio Europeo (CSE), un documento uniforme que permite a los herederos, albaceas y administradores de la herencia acreditar su condición ante las autoridades y registros de cualquier Estado miembro, sin necesidad de costosos y lentos procedimientos de legalización. Esto agiliza significativamente el proceso de administración de la herencia internacional.
La Importancia de la Planificación Sucesoria
Ante la complejidad de las herencias internacionales, la planificación sucesoria se revela como una medida imprescindible. Dejar la sucesión al arbitrio de las normas de conflicto puede dar lugar a resultados no deseados, como la aplicación de una ley que no reconoce la libertad testamentaria en la misma medida o que establece legítimas muy rígidas que impiden distribuir el patrimonio según los deseos del causante.
La herramienta principal de planificación sucesoria es el testamento. Redactar un testamento claro y bien estructurado, que tenga en cuenta los elementos internacionales de la sucesión, es la mejor manera de garantizar que la voluntad del testador se cumpla. En este documento, se puede y se debe hacer uso de la profesión iuris cuando sea conveniente para elegir la ley que se considere más favorable. Es crucial contar con el asesoramiento de abogados especialistas en derecho internacional privado o derecho sucesorio internacional, ya que podrán anticipar los conflictos de ley y diseñar una estrategia para minimizar la carga fiscal y los trámites administrativos para los herederos.
Conflictos Prácticos y Soluciones
En la práctica, los conflictos en las herencias internacionales suelen surgir por la colisión entre sistemas legales. Un caso típico es el de un causante británico con última residencia habitual en España. Sin testamento, la ley aplicable sería la española (por el Reglamento Europeo), que establece una legítima estricta a favor de los hijos. Sin embargo, el derecho británico es más flexible. Si el causante no deseaba esa distribución, podría haber utilizado la profesión iuris en su testamento para elegir la ley británica.
Otro conflicto común involucra a los bienes inmuebles. Aunque el Reglamento Europeo de Sucesiones aboga por la unidad, algunos países fuera de la UE, o incluso dentro en aspectos registrales, pueden insistir en aplicar su ley local a los inmuebles situados en su territorio. Esto puede crear una situación de «doble tributación», donde los herederos se vean obligados a pagar impuestos de sucesiones en más de un país. Por ello, un análisis fiscal previo es un componente esencial de cualquier estrategia de planificación sucesoria internacional.
Conclusión y Resumen Final
En resumen, las herencias internacionales representan un desafío legal de primer orden en nuestro mundo interconectado. La determinación de la normativa aplicable es el núcleo del problema, y para ello es esencial entender la distinción entre los sistemas de unidad y de fragmentación de la sucesión. La Unión Europea ha dado un paso decisivo con el Reglamento Europeo de Sucesiones, que establece la ley de la última residencia habitual como criterio general, pero permite la elección de la ley nacional mediante la figura de la profesión iuris.
La clave


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